No me llames artista…

…que me saca granos.
Es que eso de “artista” suena a iluminado y yo soy una currita.
Tampoco soy una pintora ni una dibujante, soy una ilustradora. Tal vez la diferencia no sea apreciable para quien no esté muy relacionado con este mundillo, pero la hay, vaya si la hay y no trae poca polémica.

Una ilustración es una imagen gráfica que acompaña o representa un concepto. Tradicionalmente han sido dibujos, pero con las técnicas digitales de que disponemos en la actualidad, los medios para lograr ese fin son mucho más variados y accesibles.

¿Eso implica que se puede ilustrar sin saber dibujar? Sí, en efecto, sólo hay que ver la cantidad de excelentes ejemplos en 3D o retoque fotográfico en multitud de galerías de la red. Otra cuestión es que el tener conocimientos de iluminación, color, anatomía y composición, ya sean innatos o aprendidos es imprescindible para obtener un buen resultado.

Yo me aupé más tarde que muchos de mis compañeros al tren digital, provenía del diseño de moda y al principio “dibujaba” (en estricto, como les gusta a los puristas) pero cuando comencé a hacer encargos profesionales, me di cuenta de que me era imposible conseguir el grado de realismo y la rapidez de ejecución por los medios tradicionales.

El mercado (del que pretendo vivir) deglute y escupe información gráfica a velocidad de vértigo y no me puedo permitir estar trabajando dos meses (por ejemplo) en una ilustración, porque si pretendo cobrar al cliente las horas invertidas, me manda a paseo (y con razón)

Entramos entonces en el delicado terreno de las facilidades que proporcionan los programas informáticos. Decir que trabajas con photoshop, ya despierta de entrada suspicacias, se ha convertido en la bestia negra y se le asocia directamente a falsificación de la realidad, al engañabobos.

Para mí es sólo un vehículo más adecuado para recorrer el mismo camino, puedo hacerlo en un carro tirado por un burro, pero si lo hago en un ferrari, seguro que llego más rápido y mejor. No es tan bucólico, no es tradicional y además parece que no hago esfuerzo alguno, que sólo es cuestión de apretar el acelerador, pero… que se lo pregunten a los conductores de fórmula uno ¿puede serlo cualquiera tan sólo por sentarse al volante de uno? Pues esto es lo mismo.

En mis trabajos utilizo referencias fotográficas y este es otro tema delicado ¿dónde acaba la referencia y empieza la foto copiada?  Cuando empiezo una ilustración, tengo muy claro en mi mente lo que quiero plasmar, no puedo llegar a ello si no lo visualizo primero y una gran parte de mi trabajo, (gran, enorme) consiste en buscar referencias para cada detalle, para esa postura de la mano, para ese drapeado o adorno del tejido, para esa perspectiva, en suma, para cualquier elemento que necesite dar acabado realista. ¿Por qué yo considero que es una referencia? Porque no copio fotos enteras, ni parto de la foto como base de la ilustración, tomo de ellas los elementos que necesito y construyo algo nuevo.

Siempre y por norma utilizo fotos de stock, libres de derechos, elementos de 3D, texturas, efectos de luz, de fusión de capas, pinceles customizados y todos los recursos que estén a mano, pero intento en la medida de lo posible dar crédito a los autores de ese stock (o al menos darles las gracias) En algunos trabajos antiguos se puede ver claramente que muchos rostros son de actrices o cantantes o modelos famosas, no consideré en su momento que eso vulnerara sus derechos, pero por si en algún caso pudiera ser así, en la actualidad ya no lo hago. En una ocasión también utilicé una imagen que encontré junto con otras de stock y sin info de autor ni copyright, la autora se puso en contacto conmigo y me dijo que esa imagen era de su autoría y que no daba permiso para trabajos derivados, por lo que le pedí disculpas y retiré de todas mis galerías la ilustración basada en su imagen.

¿Y qué pasa con el trabajo de otros autores? Pues que yo aprendo viendo y emulando lo que no sé hacer y lo digo sin pudor alguno y a los propios autores si tengo la ocasión. Entre ellos está Carlos Diez, al que cierta tarde en Madrid le di la tabarra sin compasión preguntando mil cosas y de cuyo trabajo aprendí muchísimo, Cris Ortega, a la que le dije que de mayor quería ser como ella (risas) y de la que aprendí a dar expresión y vida a miradas y rostros, a Nekro que crea imágenes increíbles, intensas y tremendamente elocuentes ¡y no es dibujante! pero domina photoshop como si lo hubiera inventado él, a Luis Royo, al que se le saltó la carcajada cuando le dije que para mí era Dios y que aprendí a dibujar mujeres y no figurines de moda guiándome por las proporciones de sus chicas. Y tantos otros de los que aprendo, copio, me inspiro, estudio y admiro, Linda Bergvist, Melanie Delon, Anne Pogoda y menos conocidos pero no menos buenos o con menos que enseñarme, Medusa, David Puertas, Ángel Gastañaga y un largo etcétera.

En resumidas cuentas y tras divagar un poco, que hay muchas formas de entender las cosas y de llamarlas, que cada cual tiene su opinión, porque las opiniones son como el culo, cada uno tenemos el nuestro y llamamos a las cosas como nos parece, así que yo me llamo a mí misma ilustradora, procuro ser lo más honesta posible y hacer un buen trabajo. Me enorgullezco cuando consigo hacer algo que hace un tiempo no hubiese podido, porque significa que sigo evolucionando, intento aprender constantemente de todo y de todos e intento ayudar y enseñar en la medida en que puedo cuando me lo piden, pero sobre todo lucho todos los días por trabajar en lo que me apasiona y hacer un buen trabajo.

Philip Jackson, un escultor con magia

Cuando me bloqueo o estoy sin inspiración, suelo bichear un poco por la red y a veces se descubren pequeñas perlas como en el caso de este escultor británico.
Sus esculturas rebosan delicadeza y sensibilidad y siendo arte figurativo son enormemente evocadoras, como salidas de un cuento de hadas.

Algo de info sobre el autor:
Philip Jackson es uno de los más importantes escultores figurativos que actualmente trabaja en Gran Bretaña. El estilo de Jackson, en sus propias palabras, es diverso. Ha creado obras que, satisfaciendo sus propias visiones, son a la vez inquietantes y dramáticas. Las esculturas de Jackson que invitan a la reflexión e inspiración, han ganado muchos premios. Su obra combina un estilo poderosamente ejecutado con un talento que ha demostrado tener un gran atractivo.

Philip Jackson nació en Escocia durante la II Guerra Mundial y ahora vive y trabaja en West Sussex. Fue a la Escuela de Arte de Farnham. Después de dejar el colegio, era un fotógrafo de prensa durante un año y luego se unió a una compañía de diseño como escultor. El cincuenta por ciento de su tiempo lo emplea en encargos y el otro cincuenta por ciento en esculturas para su galería. Es bien conocido por sus piezas mayores al aire libre, como el joven Mozart en Chelsea y la escultura Jersey Liberación. Sus fuentes de inspiración han sido Epstein, Rodin, Henry Moore, Oscar Nemon y Kenneth Armitage. Pero la influencia más poderosa en su vida es su esposa Jean, que trabaja con él.

Philip Jackson describe su arte en las siguientes palabras: “Mis esculturas son esencialmente una representación impresionista de la figura. Cuando observas, la figura aparentemente crece del suelo, la textura se asemeja a la corteza de árboles, rocas, o el flujo de la lava. A medida que la mirada se mueve hacia arriba en la escultura, el acabado se hace más suave y más delicado,culminando en las manos y la máscara, los cuales son observados y modelados de forma precisa”

Las esculturas públicas de Jackson incluyen The Young Mozart, Belgravia, London Falklands War Sculpture, Portsmouth Liberation Sculpture, Jersey, Channel Islands Sir Matt Busby, Old Trafford, Manchester The Wallenberg Monument, Great Cumberland Place, London The Wallenberg Monument, Buenos Aires, Argentina Empress Elisabeth of Austria, Geneva, Switzerland St Richard, Chichester Cathedral Constantine the Great, York Minster King George VI, Britannia Royal Naval College, Dartmouth The In-Pensioner, Royal Hospital Chelsea The Gurkha Monument, Horseguards Avenue, London Champions, 1966 World Cup Sculpture, London An equestrian sculpture of HM The Queen, Windsor Great Park

Y su página web: http://www.philipjacksonsculptures.co.uk/